
La leche materna es siempre la mejor opción para un cachorro, pero en determinadas situaciones puede necesitar una ayuda adicional. En este artículo os contamos, desde nuestra experiencia, cuándo decidimos suplementar, qué leche utilizamos, qué métodos empleamos y cómo acompañamos al cachorro hasta que puede alimentarse correctamente de su madre.
¿Cuándo decidimos suplementar a un cachorro?
Como os contamos en nuestro artículo sobre el pesaje de los cachorros, durante sus primeras semanas realizamos varios controles de peso al día. Esto nos permite seguir de cerca su evolución y detectar rápidamente si alguno no está ganando peso como esperamos.
Cuando observamos que un cachorro necesita una ayuda adicional, valoramos la suplementación con leche maternizada, siempre intentando mantener la lactancia de su madre como principal fuente de alimentación.

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¿Qué leche maternizada utilizamos?
Cuando necesitamos complementar la lactancia materna, utilizamos leche para cachorros específicamente formulada para sus primeras semanas de vida. Una buena leche maternizada para cachorros nos permite aportar ese apoyo nutricional cuando la leche de la madre no es suficiente.
Nosotros utilizamos leche maternizada de Arion, formulada específicamente para cachorros y en la que confiamos desde hace años.
La preparamos en cada toma siguiendo las indicaciones del fabricante: cinco partes de agua por una parte de leche en polvo. Para su preparación utilizamos siempre agua mineral embotellada, templada a una temperatura similar a la corporal. Es importante comprobar que no esté demasiado fría ni, especialmente, demasiado caliente antes de ofrecérsela al cachorro. Preparamos únicamente la cantidad que vamos a necesitar en ese momento, evitando guardar leche ya preparada para tomas posteriores.
⚠️ IMPORTANTE · Respeta siempre las proporciones
Prepara la leche maternizada siguiendo exactamente la proporción de agua y leche en polvo indicada por el fabricante, ya que puede variar entre marcas.
Una mezcla demasiado concentrada aporta menos agua de la necesaria y puede favorecer la deshidratación del cachorro. Por el contrario, una mezcla demasiado diluida puede aportar menos energía y nutrientes de los necesarios.
No añadas más ni menos polvo buscando que la leche sea “más nutritiva” o más ligera. Respeta siempre las instrucciones de preparación del producto.

Leche maternizada Arion
La leche maternizada que utilizamos habitualmente para suplementar a nuestros cachorros cuando necesitan un aporte adicional.
¿Biberón o sonda?
A la hora de suplementar a un cachorro podemos hacerlo principalmente de dos formas: mediante biberón o mediante sonda. La elección dependerá, entre otros factores, de la edad, el tamaño y la capacidad del cachorro para succionar correctamente.
🤍 Primero, siempre la madre
Siempre que sea posible, antes de suplementar al cachorro intentamos que mame directamente de su madre. La leche materna es la mejor opción nutricional y, durante los primeros días, el calostro aporta anticuerpos maternos que contribuyen a proteger al cachorro en una etapa especialmente vulnerable.
Además, la propia succión del cachorro ayuda a estimular la producción de leche de la madre.
Por eso, primero dejamos que mame de su madre y después, si es necesario, completamos la toma con leche maternizada, ya sea mediante biberón o sonda. Si lo hiciéramos al revés, el cachorro podría quedar saciado y mostrar menos interés por mamar.
🍼 Suplementación con biberón
Para administrar esta suplementación utilizamos un biberón para Bulldog Francés, prestando especial atención al tamaño y la forma de la tetina.
El biberón es una buena opción cuando el cachorro tiene fuerza y es capaz de succionar correctamente. Nos permite complementar la leche que ha tomado de su madre de una forma sencilla y respetando su propio ritmo de succión.
A la hora de elegir un biberón para un cachorro de Bulldog Francés, buscamos que sea adecuado a su tamaño y que permita al cachorro succionar cómodamente. Durante la toma, colocamos al cachorro en una posición natural, apoyado sobre el vientre y nunca boca arriba.
Acercamos la tetina y dejamos que sea él quien succione, sin apretar el biberón ni forzar la entrada de leche. El cachorro debe marcar su propio ritmo y el flujo de leche debe permitirle tragar correctamente, reduciendo así el riesgo de que pase a las vías respiratorias.

Biberón para Bulldog Francés
Es el tipo de biberón que utilizamos y recomendamos para suplementar a nuestros cachorros. Sus diferentes tetinas nos permiten adaptarlo al tamaño del cachorro conforme va creciendo.
🍼 ¿Qué tetina elegir para un cachorro de Bulldog Francés?
Elegir una buena tetina para un cachorro de Bulldog Francés es especialmente importante. Por la forma característica de su hocico corto, en nuestra experiencia funcionan mejor las tetinas con una base más ancha, que facilitan el agarre y permiten una succión más cómoda.
Las tetinas demasiado finas o estrechas, habituales en algunos biberones destinados a gatitos o cachorros de muy pequeño tamaño, no suelen adaptarse tan bien a la boca del Bulldog Francés. Por eso preferimos biberones que dispongan de diferentes tetinas y elegimos la que mejor se adapte al tamaño y capacidad de succión de cada cachorro.
Además de la forma y el tamaño de la tetina, es fundamental comprobar el flujo de leche. Este debe permitir que sea el propio cachorro quien marque el ritmo de la toma, sin que la leche salga demasiado rápido.

⚠️ Importante
Nunca debemos forzar la entrada de leche. Si el flujo es demasiado rápido, existe el riesgo de que la leche pase a las vías respiratorias. El cachorro debe marcar siempre el ritmo de la toma.
🍼 Alimentación simultánea para varios cachorros
Cuando necesitamos suplementar a varios cachorros de una misma camada, administrar cada toma de forma individual puede requerir bastante tiempo. En estos casos existen estaciones de lactancia para cachorros, diseñadas para permitir que varios pequeños puedan tomar leche al mismo tiempo.
Este tipo de recipiente incorpora varias tetinas alrededor de un depósito central, permitiendo preparar la leche maternizada una sola vez y alimentar simultáneamente a varios cachorros, algo especialmente práctico en camadas numerosas o cuando es necesario realizar varias tomas de suplementación al día.
Los cachorros deben ser capaces de succionar correctamente por sí mismos, y durante la toma es importante supervisarlos en todo momento, comprobando que cada uno se alimenta adecuadamente y evitando forzar la entrada de leche.
💡 Consejo De Farrajón:
Aunque este sistema puede ahorrar bastante tiempo, conviene seguir controlando individualmente a los cachorros para asegurarnos de que todos están tomando la cantidad necesaria y evolucionan correctamente.

Estación de lactancia para cachorros
Una opción práctica para suplementar a varios cachorros al mismo tiempo. Sus múltiples tetinas permiten realizar las tomas de forma simultánea, facilitando la alimentación en camadas numerosas y ahorrando tiempo.
🧪 Suplementación mediante sonda
Cuando el cachorro no tiene fuerza suficiente para succionar correctamente, la alimentación mediante sonda puede ser una alternativa. Es un método que permite administrar la leche directamente en el estómago, pero requiere experiencia y especial precaución, ya que una colocación incorrecta puede tener consecuencias graves para el cachorro.
Antes de comenzar, utilizamos siempre una sonda y una jeringuilla perfectamente limpias y preparadas para su uso. Cargamos en la jeringuilla únicamente la cantidad de leche que vamos a administrar en esa toma, teniendo en cuenta que las necesidades y la capacidad del cachorro cambian conforme va creciendo.
Es preferible quedarse corto y realizar tomas más pequeñas y frecuentes que administrar una cantidad excesiva. Un volumen demasiado elevado puede favorecer la regurgitación y aumentar el riesgo de que la leche llegue a las vías respiratorias.
Antes de administrar la leche, eliminamos completamente el aire de la jeringuilla y de la sonda para evitar introducirlo en el estómago del cachorro. Una vez colocada correctamente, administramos la leche muy lentamente y sin ejercer una presión excesiva. Al terminar, retiramos la sonda con cuidado y observamos al cachorro, prestando especial atención a su respiración y a cualquier signo anormal.
🩺 ¿Qué sonda utilizamos para alimentar a los cachorros?
Existen sondas específicas para alimentación de cachorros, diseñadas para administrar leche directamente al estómago. Son una opción adecuada y están pensadas específicamente para este uso.
En nuestro caso, después de probar diferentes opciones, preferimos utilizar un catéter urinario flexible como sonda para alimentar a nuestros cachorros. Aunque originalmente está diseñado para otro uso veterinario, por nuestra experiencia nos resulta mucho más flexible, cómodo y manejable, especialmente cuando trabajamos con cachorros de Bulldog Francés recién nacidos.
Lo más importante, independientemente del tipo de sonda utilizado, es elegir un diámetro adecuado al tamaño del cachorro y extremar las precauciones durante su colocación.


Sonda para cachorros · Nuestra elección
Es el tipo de sonda que utilizamos y recomendamos por su calidad y flexibilidad. Su diseño y sus orificios laterales permiten administrar la leche de forma progresiva y controlada, siempre con una correcta colocación y las precauciones necesarias.

Sonda específica para alimentar cachorros
Diseñada específicamente para administrar leche directamente al estómago del cachorro, es otra opción para la alimentación mediante sonda, siempre con una correcta colocación y utilizando el tamaño adecuado.
⚠️ Importante
La alimentación mediante sonda requiere experiencia y una correcta colocación. Si nunca se ha realizado esta técnica o existe cualquier duda sobre la posición de la sonda, no debe administrarse la leche. Una colocación incorrecta podría hacer que la leche llegue a las vías respiratorias y provocar consecuencias graves para el cachorro.
Ante cualquier duda, lo más seguro es acudir a un veterinario para que realice el procedimiento o nos enseñe correctamente cómo hacerlo.
Después de cada toma, observamos al cachorro durante unos minutos, comprobando que respira con normalidad y que no aparece leche por la nariz ni ningún signo de dificultad o malestar. Si todo es normal, lo dejamos de nuevo junto a su madre.
En caso de observar leche por la nariz, dificultad respiratoria, ruidos anormales o cualquier cambio en su comportamiento, debemos detener el proceso y acudir al veterinario.
🧼 Higiene antes y después de cada toma
La higiene es especialmente importante durante las primeras semanas de vida. Antes de cada toma nos lavamos bien las manos y nos aseguramos de que todo el material que vamos a utilizar —biberón, tetina, jeringuilla o sonda— esté perfectamente limpio y esterilizado.
Después de cada uso, lavamos y esterilizamos de nuevo todo el material, evitando que puedan quedar restos de leche en su interior. Además, preparamos únicamente la cantidad de leche que vamos a utilizar en cada toma y no guardamos ni reutilizamos la leche sobrante.
🥛 ¿Cuánta leche necesita un cachorro?
La cantidad de leche que necesita cada cachorro no es siempre la misma. Depende de factores como su peso, su edad, su evolución y, especialmente, de la cantidad de leche que haya podido tomar previamente de su madre.
Por eso, cuando suplementamos, no buscamos sustituir la lactancia materna ni llenar al cachorro, sino aportar la cantidad adicional que necesita en ese momento. El control diario del peso nos ayuda a valorar si la suplementación está funcionando y si debemos mantenerla, aumentarla o reducirla.
🕐 ¿Cada cuánto debemos suplementar?
La frecuencia de las tomas dependerá de la edad del cachorro, de la cantidad de leche que consiga tomar de su madre y, sobre todo, de cómo esté evolucionando su peso.
Durante los primeros días de vida, cuando un cachorro necesita una suplementación importante, las tomas suelen ser pequeñas y frecuentes, pudiendo ser necesarias aproximadamente cada 2–3 horas. Conforme el cachorro crece, gana fuerza, aumenta su capacidad gástrica y mama mejor de su madre, podemos ir espaciándolas progresivamente.
Más que seguir únicamente un horario fijo, para nosotros es fundamental observar al cachorro y controlar diariamente su evolución y su peso. Su capacidad para mamar de la madre, su comportamiento y la evolución de su peso nos ayudan a decidir si debemos mantener, reducir o ir espaciando progresivamente la suplementación.
⚠️ Un sistema que no recomendamos
No recomendamos utilizar jeringuillas con tetina para alimentar al cachorro ejerciendo presión sobre el émbolo.

Cuando utilizamos un biberón, debe ser el propio cachorro quien succione y marque el ritmo al que recibe la leche. Al presionar una jeringuilla conectada a una tetina, podemos introducir la leche a una velocidad superior a la que el cachorro es capaz de tragar.
Si entra más leche de la que puede deglutir correctamente, existe el riesgo de que pase a las vías respiratorias, pudiendo provocar una aspiración y consecuencias muy graves para el cachorro.
Por este motivo, preferimos utilizar biberón cuando el cachorro tiene capacidad para succionar y, cuando por su estado necesita alimentación mediante sonda, recurrir a esta técnica únicamente con los conocimientos y precauciones adecuados.
🤍 Cada cachorro marca su propio ritmo
Suplementar a un cachorro no consiste únicamente en darle una determinada cantidad de leche. Observar su evolución, respetar su ritmo y adaptar cada toma a sus necesidades es fundamental durante estas primeras semanas de vida.
En nuestro caso, la leche maternizada es siempre un apoyo a la lactancia materna cuando consideramos que uno de nuestros pequeños necesita una ayuda adicional.
La madre siempre será nuestra primera opción; la suplementación, una ayuda cuando sea necesaria.